Roundr
Manifiesto

Decide la grada, no un jurado

Roundr nació de una idea simple y vieja como la calle: la mejor batalla no la decide un panel de jueces, la decide la gente que está delante. Somos de la escena, y construimos la herramienta que a la escena le faltaba.

De dónde venimos

Antes de montar una app, montamos batallas. Cyphers en la plaza, campeonatos de barrio, quedadas donde el ganador se decidía a gritos. Vimos lo mismo en todas: una energía brutal… que se perdía al terminar. Sin cuadro claro, sin memoria, sin forma de que el público decidiera de verdad.

Roundr es la respuesta a eso: la infraestructura y la identidad que la escena de batallas nunca tuvo, para que cada duelo cuente y cada competidor deje huella.

En qué creemos

Creemos que el público no es espectador: es el juez. Por eso en Roundr no hay un jurado cerrado —la grada vota en vivo desde el móvil y el marcador se ve en pantalla. Tú no miras la batalla: la coronas.

Creemos que esto vale para todas las artes del duelo: freestyle, breaking y street dance, beatbox, scratching, skate y aura. Una misma mecánica —cuadro, rondas y voto— para toda la cultura de la batalla.

Qué construimos

Roundr es el «Strava de las batallas»: reclamas tu @tag, acumulas puntos, victorias y aura, y subes en un ranking que recuerda quién manda de verdad. Montar un torneo cuesta minutos y no hace falta instalar nada: un QR y la calle ya está votando.

Nada de esto sustituye a la escena; la amplifica. Cada organizador que monta una batalla con Roundr y cada competidor que reclama su carta hace la cultura un poco más grande.

— Andrés Segnini, fundador de Roundr

Monta la batalla. El público decide.

Tu primer torneo, en minutos y sin instalar nada.